Adhesivos de scrapbooking

adhesivos de scrapbooking

Hoy vengo a hablaros de los adhesivos, una de las cosas más utilizadas en el scrapbooking, y como todo en este mundillo, podemos encontrar mil modelos y marcas. Recibimos muchas preguntas acerca de ellos, y quiero aclararos un poco los distintos tipos que existen y cómo los utilizo yo (aunque por supuesto esto dependerá de la forma de trabajar de cada persona 🙂 ).

A grandes rasgos, los adhesivos podríamos dividirlos en dos grupos: los líquidos o «húmedos», y los secos.

Dentro del grupo de los adhesivos líquidos o húmedos, podemos encontrar muchos tipos: el Tombow azul mundialmente famoso, el Glossy Accents, el Tacky Glue, la cola blanca, los pegamentos de barra…

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Los más conocidos en scrap son los tres primeros, y son los que la mayoría de scraper@s utilizamos. Este tipo de pegamentos tiene sus ventajas e inconvenientes. Sus principales ventajas son:

  • Al ser líquidos, tardan unos segundos en secar por completo, por lo que te dan margen de maniobra cuando pegáis, por ejemplo, solapas de estructuras o cuando necesitáis pegar algo muy centrado. Aunque te equivoques, siempre puedes moverlo un poco durante unos cuantos segundos.
  • Suelen ser pegamentos muy fuertes una vez secos.
  • Tienen boquillas pequeñas, lo que nos permite un nivel de detalle muy elevado, siendo perfectos para pegar pequeños adornos como perlitas, die cuts muy pequeñitos, adornitos de madera, tiras de cordel…
  • Secan por completo, haciéndolos perfectos para pegar bolsillos, ya que así no se os quedan enganchados los tags o fotos que metáis dentro de los bolsillos. Yo siempre utilizo los pegamentos líquidos para pegar los bolsillos de mis estructuras y mini álbumes.

Aunque tienen muy pocas desventajas, estas son las que yo les encuentro:

  • Como son húmedos, si te pasas con la cantidad pueden humedecerte y ondularte el papel, por lo que yo no los recomiendo para pegar grandes superficies de papel.
  • Cuando se secan, tienen un acabado transparente aunque brillante, por lo que si pones demasiada cantidad al pegar un objeto, y aprietas, se te saldrá por los laterales y si no lo limpias, te dejará un pequeño cerco brillante alrededor del adorno.
  • No sirven para pegar sobre superficies plásticas o no porosas, como cuando queremos pegar algo encima de una funda de Project Life o de una hoja de acetato.

Aunque suelo trabajar más con los adhesivos secos, siempre utilizo los húmedos para:

  • Pegar adornos muy pequeñitos: maderitas, die cuts pequeños, tiras de papel muy finitas… En definitiva, todo lo que sea demasiado pequeño para manejarse bien con la cinta de doble cara.
  • Para pegar bolsillos y solapas.

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En cuanto a los adhesivos secos, por supuesto, la estrella es la cinta de doble cara, probablemente el adhesivo más utilizado en el scrap. Aunque dentro de este grupo también nos encontramos los dots, los foam adhesivos… Sus principales ventajas son:

  • Al no ser húmedos, no necesitan secar, y no ondulan el papel.
  • Son muy fuertes.
  • No manchan nada, son muy limpios.
  • Pegan sobre muchas superficies: papel, cartulina, cartón, cintas, plástico…

Aunque también tienen alguna desventaja:

  • Pegan de inmediato, por lo que no tienes margen de maniobra si te confundes. Esto hace que, sobre todo cuando se está empezando, sean un poco difíciles de manejar, aunque todo es cogerles el truco 😉
  • Hay que retirarles el protector, lo que en el caso de la cinta de doble cara, a veces es un poco difícil.

Además, entre ellos hay muchas opciones. Os voy a contar los que yo más utilizo y para qué:

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Cinta de doble cara: es con lo que más trabajo, con diferencia. Lo utilizo para prácticamente todo: papeles, estructuras, fotos, adornos… Como la utilizo mucho, y andar retirando el protector cada dos por tres a veces es una lata, uso un dispensador (yo utilizo el de Miarco, aunque tenéis varias opciones de dispensadores más pequeños en la web). Esto me ahorra muchísimo tiempo y esfuerzo. ¡Voy como una bala! Solo hay dos cosas concretas para las cuales utilizo las cintas de doble cara manuales en lugar de mi dispensador:

  1. Cuando voy a forrar cartón para hacer estructuras. Las cintas de los dispensadores, por la forma en la que están hechas, suelen tener un pelín menos de fuerza que las normales. Esto es debido a que deben despegarse bien al girar sobre sí mismas para que puedan «dispensarse» correctamente. Cuando pegamos cualquier otra cosa, no nos influye en nada, pero cuando forramos cartón para hacer estructuras de mini álbumes, generalmente queremos que esta sea lo más fuerte y robusta posible, por eso para asegurarme, utilizo la cinta manual.
  2. Cuando tengo que pegar algún detalle demasiado pequeño. Como la cinta de los dispensadores tiene un ancho fijo (en mi caso, el mínimo es de 6 mm), si quiero pegar por ejemplo una tira de papel más estrecha, o una palabra de madera encima del bolsillo de una funda, no me sirve, y por ello en estas ocasiones recurro a la cinta manual.

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Foam adhesivo: he de reconocer que ¡soy adicta! Me gusta muchísimo añadir volumen a mis proyectos (tanto que a veces me paso 🙂 ) y por eso, utilizo mucho los cuadraditos de foam adhesivo. Son pequeñas piezas de espuma, que tienen adhesivo por ambas caras, por lo que te permiten pegar las cosas añadiéndoles dimensión. También la podéis encontrar en formato cinta, para cuando queréis pegar con volumen un panel, una foto o una tarjeta muy grandes.

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Dots: son pequeñas gotas de pegamento «seco», que van genial para pegar adornos pequeñitos. Los puedes encontrar de varios tamaños, y también los hay más planos o con un poquito de volumen. Yo también los uso bastante, e incluso, si me hace falta, los corto en trocitos más pequeños cuando el adorno es muy chiquitín.

Como veis, no hay un adhesivo mejor o peor que otro, sino que cada uno tiene sus usos concretos, y van mejor dependiendo de para qué los vayas a utilizar. Habréis podido observar que yo ¡los uso todos! No podría scrapear sin ninguno de ellos. Por eso, si estáis empezando, os aconsejo que os hagáis con, al menos: un bote de pegamento líquido, un rollo de cinta de doble cara, y un paquetito de cuadraditos de foam.

¡Espero que os haya resultado útil este post!

Bárbara

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